Palestina impone un boicot a seis consorcios israelíes

abbas

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) impone desde hoy un boicot a seis grandes consorcios israelíes de la alimentación en respuesta a la congelación por Israel de las transferencias de impuestos y aduanas.

Gestada en el seno de un comité que engloba a las ocho facciones de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), comerciantes del sector privado y sindicatos, la decisión responde a la tomada por Israel de cancelar la transferencia de dinero recaudado a los palestinos después de que solicitaran su adhesión a la Corte Penal Internacional a principios de enero.

«Queremos hacer crecer y desarrollar una economía independiente de Israel. Tenemos empresas locales con productos de muy buena calidad y más baratos que los que importamos desde Israel, que, además, nos envía productos de tercera categoría», aseguró a Efe el veterano político palestino Mustafá Barghouti.

En su opinión, Israel «ya castiga a los palestinos y debemos actuar en contra. El 30 por ciento de sus exportaciones se hacen a los territorios palestinos; es una ocupación muy rentable la suya. No pueden ser la potencia ocupante, el opresor y al mismo tiempo sacar un beneficio», denunció.

De acuerdo a las cifras ofrecidas por fuentes palestinas, Israel obtiene unos ingresos que rondan los 5.000 millones de dólares anuales a través de estas exportaciones, mientras que los palestinos solo recaudan de ellos 700 millones.

Sin que se manejen números claros sobre qué parte se corresponde a las empresas israelíes de productos lácteos, de alimentación y bebidas que desde hoy estarán «vetadas» en los territorios palestinos -Elite, Strauss, Osem, Prigat, Jafora y Tnuva-; «todas juntas constituyen una parte muy significativa de las exportaciones a los palestinos bajo su ocupación».

Así lo valoró el defensor de Derechos Humanos y cofundador del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanción (BDS) contra Israel Omar Barghouti, quien expresó su confianza en que la iniciativa «implementada de manera adecuada y seguida por otras similares, puede ser un paso importante hacia un boicot económico, académico y cultural más amplio».

Mumtazer Badagna, portavoz de la empresa palestina Al Pinar, que produce y distribuye productos lácteos, ve en la propuesta un revulsivo para la economía interna, en especial, al eliminar a un competidor como la israelí Tnuva, que acumula un 35 por ciento de las ventas del sector en Palestina.

«Es algo bueno para nosotros. El número de empleados crece y se ofrecen más productos palestinos para reemplazar los israelíes. Podemos conseguir alternativas inmediatamente; tenemos la capacidad para llenar ese vacío», declaró a Efe en una conversación telefónica.

«Quizá existan productos en los que ellos tienen más experiencia, pero podemos desarrollar la nuestra. El proceso se acelera, especialmente cuando hay que encarar situaciones duras como la actual. Este paso debería haber sido dado hace años. Y no es que se esté en contra de la economía israelí, sino contra la ocupación», agregó Badagna.

La cadena de supermercados Bravo, la más grande de Cisjordania, acoge con satisfacción la acción después de que ellos iniciaran la propia el pasado verano, en los momentos más duros de la ofensiva militar israelí contra la Franja de Gaza.

«Desde entonces, el 95 por ciento de nuestros productos son palestinos o extranjeros, pero no israelíes. Sí (lo es) el cinco por ciento restante, en su mayoría frutas y verduras, que compramos a Israel porque a los agricultores de Cisjordania no les está permitido desarrollar una agricultura sostenible», señaló el responsable de comunicación del grupo, Yusef Sader.

Admite que esta decisión les causó pérdidas económicas. «Quizá un 10 por ciento. Algunos clientes dejaron de comprarnos y otros aún lo hacen pero buscan los productos a los que están acostumbrados en otros sitios», agregó.

Medidas como la actual no tuvieron el efecto deseado en el pasado, a juicio de Omar Barghouti, «porque el boicot de los consumidores es el más difícil, en parte, por las humillantes condiciones impuestas por los acuerdos de Oslo».

Pero además, señala, «a causa de la destrucción sistemática de la economía palestina, la confiscación de las tierras más fértiles, los recursos hídricos y la obstaculización de la industria palestina».

Consultado por Efe, Emmanuel Nahshon, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, valoró que dicha postura «no sirve para nada a la causa de la paz y al regreso a la mesa de negociación».

Fuente: Agencia EFE

1 Comentario

  1. Sandeep

    dmagin 10.11.2009 – 21:25 in a perfect world there are no borreds. but it need millions of years to get a perfect world. so less political war for so many people with the wish to life in freedom. the only chance to come all together perhaps can be happen when the earth is in danger.“Learn from yesterday, live for today, hope for tomorrow.”Albert Einstein

    Responder

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *