Su director, Rafat Hamdoneh, ha considerado que la cercanía de los centros israelíes de detención a las instalaciones nucleares de Dimona, en la localidad de Negev, en el sur de los territorios ocupados, constituye la causa principal del brote de diversas enfermedades entre los reclusos.
Las enfermedades generadas han segado la vida de algunos presos que aún estaban encarcelados, mientras otros han perecido poco después de recuperar la libertad, ha añadido.
Según un informe del centro, a finales de diciembre de 2014, detuvieron a cientos de ciudadanos palestinos, lo que provocó que el número total de encarcelados niños, mujeres y legisladores en condición de ‘detención administrativa’ llegara a 7000.
Aprovechando la ola de frío
El ministro palestino para Asuntos de Prisioneros, Isa Qaraqe, ha anunciado además que el régimen de Israel se vale de la intensa ola de frío para torturar e incluso provocar la muerte de los presos palestinos.
Los palestinos, presos en las cárceles israelíes, viven en condiciones infrahumanas, y actualmente su situación se agrava al tener que soportar fríos glaciares, agregó.
La Franja de Gaza está sufriendo una terrible ola de frío sin precedentes en los últimos 30 años. La vida de los habitantes del enclave costero y, sobre todo la de los desplazados y presos, se ha vuelto todavía más complicada y angustiosa.
Fuente: Hispan TV
