En el marco de las jornadas, celebradas en la Universidad de Málaga por el FAMSI, bajo el título “Israel y Palestina desde el derecho internacional”, David Bondía, profesor de derecho internacional de la Universidad de Barcelona, destacó en su ponencia el crimen de Apartheid que sufre Palestina en la actualidad.
Bondía trató el crimen de Apartheid en Palestina, partiendo de una víctima clara como es la sociedad de este territorio ocupado. “La política internacional que se encuentra por encima del derecho internacional, no permite que se ejecuten los principios básicos para que este pueblo viva con dignidad”, aclara.
“Palestina tiene poco que hacer mientras Israel siga teniendo ese importante peso en la política internacional con sus alianzas y estrategias con otras naciones”, añade. Por ello Bondía aboga por “un apoyo a la aplicación efectiva del derecho internacional como instrumento de cambio en las desigualdades”, encontrándose un claro ejemplo en el momento que atraviesa la sociedad palestina.
“Cuando Palestina intenta entrar como miembro de pleno derecho en la ONU no pudo terminar el proceso, pero no se rindió y continúo su estrategia pidiendo a la Asamblea ser estado Observador». En esta ocasión, tal y como destaca Bondía, «consiguió tener los votos favorables de 140 estados”. Ahí ya se reconoció Palestina como Estado, lo que permitió seguir con su tarea. Hoy es miembro también de la Corte Penal Internacional. La admisión a este Organismo Internacional le permitirá “denunciar los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el ejército israelí”.
En su ponencia, Bondía habló de la pasividad de muchos estados que llevan a cabo un “crimen de silencio que se está cometiendo no solo por culpa de Israel” sino también de «otros países poderosos, como Estados Unidos, que han obligado a Israel a perpetuar este sistema de Apartheid”.
Al hablar de crímenes de lesa humanidad, Bondía no solo encuadra en esta categoría las torturas que, por ejemplo, los presos palestinos reciben en las cárceles de Israel. Estos crímenes están presentes en » la falta de sanidad, de alimentos, falta de acceso a la cultura, a la educación”, que ha provocado el bloqueo de Israel. Bondía señala que ahí es donde «empieza a formularse el concepto Apartheid, cuando Israel crea un clima de terror con una violación sistemática de los derechos fundamentales”.
Bondía habla de los informes que Israel reporta a Naciones Unidas de forma periódica, cuando ratifica tratados en materia de Derechos Humanos. “Cuando manda los datos a las comisiones de la ONU garantiza el cumplimiento de los Derechos Humanos en toda su jurisdicción, por lo que tendría que aplicarse en los territorios palestinos que ha ocupado”.
En la práctica, Bondía destaca que en estos informes solo informan del territorio de Israel. “Los comités para la eliminación de la discriminación racial, les han advertido ya de los derechos de privilegio que tiene su país sobre la población judía”. También estos comités le han cuestionado a Israel la construcción del muro. Bondía destaca que en las repuestas a esos informes, las comisiones de la ONU, les afirman que «pueden construir un muro en su territorio sin que provoque graves violaciones de los derechos humamos». Algo que «ya ocurre», apunta Bondía, ya que ese muro «restringe la entrada y la libre circulación de los palestinos”.
En 1973 se elaboró la convención contra el Apartheid. Bondía rescata el artículo dos señalando las evidencias que Israel está llevando a cabo en Palestina. Bondía apunta que “puede ser Apartheid la negación del derecho a la vida o a la libertad de la personas cuando se producen contra un mismo grupo”, entre este caso contra los palestinos.
Habla también de crimen de Apartheid cuando se cometen “atentados graves contra la integridad física o mental de una población, la barrera, el muro, que pretende inferiorizar a un pueblo”.
Por último habla de “medidas legislativas que tienden a discriminar a otra población y en este caso esta clara la política discriminatoria de Israel contra Palestina”, apunta Bondía.